Diabetes mellitus

Escrito por:: Chimo Portillo En: Salud On: miércoles, diciembre 18, 2013 Comentario: 0 Hit: 171

La diabetes es un trastorno hormonal que afecta a perros y gatos. El páncreas endócrino no segrega insulina o lo hace en muy poca cantidad. La principal función de esta hormona es absorber la glucosa que hay en la sangre para que entre a las células y las alimente, y también participa en otros procesos anabólicos.

La falta de insulina hace que aumente mucho el nivel de glucosa en la sangre, pero a la vez las células son incapaces de recibirla. Los signos clínicos incluyen:

  • Aumento de la orina para tratar de eliminar la glucosa en exceso.
  • Aumento de la sed para compensar la pérdida de agua en la orina.
  • Aumento del apetito porque las células «tienen hambre».
  • Pérdida de peso porque las células no reciben su alimento.

El diagnóstico se realiza por los signos mencionados y por un análisis de sangre y orina que detecta niveles elevados de glucosa en ambas.

Causas en perros y gatos

No hay una causa precisa para la diabetes, pero influyen mucho la obesidad, otras alteraciones hormonales como el hipotiroidismo, el estrés y la predisposición genética.

La gran mayoría de los perros y gatos con diabetes necesitan la administración diaria de insulina de por vida. En unos pocos casos se desarrolla un tipo de diabetes por exceso de peso que suele mejorar cuando el animal adelgaza. Sin tratamiento esta enfermedad produce alteraciones en los vasos sanguíneos, los nervios periféricos, en los ojos (cataratas), infecciones bacterianas, incontinencia urinaria o fecal y un debilitamiento progresivo del organismo que conduce a la muerte en poco tiempo.

Tratamiento de la diabetes

El tratamiento consiste en controlar el nivel de glucemia en la sangre mediante la administración de insulina inyectable, dieta, ejercicio y control de las enfermedades secundarias que aparezcan. Es fundamental que el dueño se instruya para comprender las variaciones de la glucemia y la forma de manejarla diariamente, pues este tratamiento es complejo, pero cualquiera que esté dispuesto lo puede llevar a cabo.

En lo que se refiere a la dieta, es importante su composición, pero también el horario en que se administra, ya que debe ser dentro del pico máximo de la insulina inyectada para que el animal la aproveche al máximo. Debemos establecer junto con el veterinario cuáles son los horarios ideales en que se debe alimentar al animal según el tipo de insulina que se usa y los picos máximos y mínimos en cada paciente. Una correcta alimentación ayuda a mantener más estables los valores de glucemia a lo largo del día,minimizando la necesidad de insulina.

La composición de la dieta debe ser la misma todos los días, y esto se logra mejor usando un pienso especial para animales diabéticos de buena calidad. Se aconseja una dieta pobre en grasas y rica en hidratos de carbono complejos y en fibras solubles. Estos nutrientes hacen que el tránsito y la liberación de glucosa en el intestino sean más lentos y por lo tanto, que no haya una absorción masiva hacia la sangre. Otra función importante de la dieta es reducir o mantener el peso corporal según el estado físico del paciente. Se sabe con certeza que los perros y gatos obesos tienen una incidencia más alta de diabetes.

Una vez establecidos el tratamiento, una dieta y los horarios adecuados, estos se deben respetar estrictamente. Esto suele ser más difícil con los gatos, pues a ellos les cuesta adaptarse a una dieta y horarios nuevos. En ningún caso se les deben dar golosinas ni alimentos que no sean los indicados por el veterinario. Igualmente hay que controlar periódicamente la glucemia pues puede haber variaciones a lo largo del tiempo que hagan necesario realizar ajustes en el tratamiento

Etiquetas: diabetes canina salud

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